Correr la prueba sonaba a una gran utopía. Aunque a veces hay que tener el coraje de perseguir los sueños para que éstos se hagan realidad. Alicia Andrea Reina se le animó al Dakar 2014 y se convirtió en la primera y única mujer argentina en competir y terminar la carrera dentro de la categoría autos. Misión cumplida. Sin embargo, ella pretende seguir escribiendo su propia historia en esta competencia que es considerada la más dura del planeta. Y por eso en la edición 2015 redoblará la apuesta.
"Es lo que nos apasiona. Quiero intentarlo una vez más y hacerlo un poco mejor. Es un desafío interesante. Pero básicamente queremos ir por más y llegar en una mejor posición", comentó la rionegrina al momento de explicar por qué se animará nuevamente a ser parte de esta aventura.
En su debut dakariano (en enero del 2014) mal no le fue: finalizó la carrera en un dignísimo 60° puesto. "Sin dudas que fue difícil completar la prueba, pero lo viví con tanta felicidad que puedo afirmar que no lo padecí al Dakar. Fue un sueño cumplido. Más allá de todo lo que tuvimos que penar y de los contratiempos que sufrimos, nunca bajamos los brazos. No tengo dudas de que es un objetivo complicado, pero a la próxima edición vamos con más fuerza, sabiendo ya cómo es y las cosas con las que seguramente nos vamos a encontrar", agregó la oriunda de Catriel.
El próximo 3 de enero, Reina bajará la rampa de largada que se ubicará frente de la Casa Rosada. Una vez más lo hará al mando de "La Ñata", como es el apodo de su camioneta Toyota, y contará con la compañía de Dante Pelayo en la butaca derecha. "Se trabajó mucho en el vehículo, que entre otras cosas cuenta con una nueva suspensión y un motor 0 km. Estamos mejor que en la edición pasada, aunque eso no te garantiza nada", comentó La Negra. Siempre con el apoyo de su marido Adrián, la apuesta será mayor, ya que hicieron hincapié en un proyecto biprovincial, con un equipo propio que tendrá gente de Río Negro y de La Pampa.
Respecto a lo que le espera en los caminos de Argentina, Bolivia y Chile, indicó: "Trato de imaginarme una carrera parecida a la anterior. Si es mejor, bienvenido sea; pero si ocurre lo contrario quiero que no me sorprenda nada. Ya viví el no dormir, el llegar al campamento tarde y tener que salir a largar, el comer mal, el pasar por muchas situaciones adversas... Siempre pienso que el Dakar es difícil. Pero habrá que ir día a día y con la misma mentalidad que la vez anterior".
Alicia se ilusiona con un final similar al anterior, aunque en esta oportunidad puede ser aún mejor ya que la competencia culminará en Buenos Aires. "Mi vida después del Dakar cambió muchísimo. Nos sorprendió todo lo que nos pasó, por ejemplo que nos llamaran para ir a dar charlas a Viedma, a Buenos Aires, a Neuquén, a Santa Rosa... Mucha gente nos alentó y nos motivó, y todo eso influye también para seguir. El reconocimiento de mi pueblo (Catriel) fue increíble. Pero ahora me imagino terminando nada más; no me quiero ilusionar de más. Para un Dakar se trabaja todo un año, pero la carrera puede durar uno, cinco o quince días... Nosotros vamos con muchas ganas, con la misión de repetir la historia", afirmó. |