Conquistadores del desierto  
Reina y Pelayo lo hicieron de nuevo: sin descanso tras cuatro jornadas complicadas en el Dakar 2014, completaron la especial de la Etapa 12 en pleno desierto de Atacama. Están a un paso del anhelado podio final.
 
Nada de pensar en descansar. Como lo preveían de antemano, Alicia Reina y Dante Pelayo viven días con pocas horas de sueño y de mucho, muchísimo trabajo. Es que el Dakar 2014 nos le da respiro, al igual que tantos otros protagonistas que se animaron a desafiar esta aventura, la carrera más dura del planeta.

Luego de cuatro jornadas maratónicas en las que llegaron al campamento prácticamente cuando varios ya salían para largar la siguiente etapa, ellos dieron otra muestra de superación y amor propio, de no rendirse jamás a pesar de que la adversidad ejercía más y más presión. Si hasta alguno de los periodistas acreditados se encargaron de contar lo que vivieron el pasado jueves, al ver a Alicia emociona hasta las lágrimas; justo cuando se quebró al sentir que el sueño de terminar el Dakar se terminaba, ya que la Toyota no arrancaba. Pero sobre la hora (minutos antes de que no la dejaran largar al pasarse del tiempo establecido), la camioneta N°427 decidió no dejarlos tirados en pleno campamento.

No lo hizo ahí, pero sí en el medio del desierto de Atacama, durante la Etapa 11. Es que cuando la dupla rionegrina venía a buen ritmo en la exigente sección cronometrada de 605 kilómetros, el vehículo comenzó a tener problemas con la bomba de combustible. Fueron horas y horas de trabajo bajo la luz de la luna, hasta que lograron reanudar la marcha y en la mañana del viernes, a las 8:30, arribaron al campamento de la localidad minera de El Salvador.

Luego se repitió la historia: pocas horas de descanso y nuevamente al mando de la Toyota, para largar la Etapa 12, la penúltima de esta aventura y que unió las localidades de El Salvador y La Serena. Pero los mismos problemas continuaron en su máquina, por eso optaron por comenzar la especial (para cumplir el horario previsto) y detenerse a los pocos kilómetros para intentar solucionar el inconveniente. Después sí todo fue acción para completar los 350 kilómetros de especial, en la que debieron atravesar más dunas y terminar cerca de Copiapó, aunque los problemas volvieron a aparecer. En las primeras horas de este sábado, Alicia y Dante completaron esta etapa (aún en la web oficial de Dakar no estaban actualizados los registros) y ya se dirigían en enlace por ruta rumbo al campamento de La Serena.

En estos días, Reina y Pelayo debieron lidiar con muchas cosas: un escenario bien hostil como el desierto más árido del mundo, la aparición del clásico y traicionero fesh-fesh (guadal), el polvo que impedía la visión al largar tan desde atrás, varios inconvenientes mecánicos en su vehículo y el cansancio acumulado en las duras etapas. Pero a pesar de tantos contratiempos, nunca bajaron la guardia y se hicieron fuertes ante cada golpe. Saben que tanto esfuerzo finalmente valdrá la pena y por eso están lejos de pensar en tirar la toalla. Habrá que aguantar porque ya falta poco para escuchar el campanazo final.

Lo que se viene: Este sábado 18 de enero, el Dakar 2014 llegará a su fin. La Etapa 13 unirá las localidades chilenas de La Serena y Valparaíso, con 157 kilómetros de especial y 378 de enlace (535 en total). Aquí habrá que tener los ojos muy abiertos ya que un error puede dejar a cualquier competidor con las manos vacías y en las puertas de la gloria. La cautela será importante para poder conseguir el tan ansiado objetivo de llegar a la meta final y admirar las coloridas colinas de las casas de Valparaíso.